¿Sabías que ser cristiano significa que ya no estás bajo la esclavitud espiritual de vivir según la Ley del Antiguo Pacto? ¡Así es! Cuando recibes a Jesús como Mesías y Salvador, el Padre Celestial te adopta en su nueva familia: ¡la Iglesia! A los ojos de Dios, ahora eres legal y eternamente un hijo adoptivo…
